Competencias del docente en un mundo Globalizado
• COMPETENCIAS PROFESIONALES DEL DOCENTE
EN LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI
La doble faceta de docente e investigador del profesor exige una correcta preparación tanto para la adquisición de conocimientos y actualización de los mismos como para el desarrollo de nuevas habilidades y destrezas exigibles en una sociedad en permanente cambio.
Las nuevas competencias docentes y de cómo su desarrollo profesional se ve Sometido al influjo de la sociedad de la información y la comunicación.
Asimismo se reclama la capacitación de los profesionales de la educación en el dominio y explotación didáctica de las nuevas tecnologías tras reconocer que con su auxilio se puede lograr la mejora de los procesos de Enseñanza y aprendizaje en sintonía con los cambios que hoy se operan en la Sociedad y en el individuo.
No cabe duda de que las nuevas tecnologías están transformando la ecología del aula y las funciones docentes, y estos cambios están induciendo una mutación sistemática en las teorías y en las prácticas didácticas.
El factor determinante más influyente en el éxito de los estudiantes, con independencia de su nivel socioeconómico, esto justifica que centremos nuestra atención en definir las competencias que habrán de desempeñar los profesionales de la educación ante el reto y demandas que la sociedad del siglo XXI plantea.
Escolano Benito:
Al definir la profesión docente, lo hace en torno a tres papeles básicos:
❐ El primero es un papel técnico, que permite identificar a los docentes como expertos habilitados para guiar el aprendizaje de los alumnos conforme a determinadas reglas metódicas de reconocida solvencia. Este papel ha ido incorporando algunas funciones que
Desborda la docencia clásica, como las relacionadas con la tutoría, la gestión didáctica y la innovación. Su identidad se define por una tarea de claro matiz tecnológico según la cual el profesor sería un ingeniero de la instrucción.
❐ El segundo papel se asocia a los aspectos éticos y socializadores de la profesión. El docente es un agente de primer orden en el proceso de socialización metódica de los menores en el tejido social. Los valores, actitudes y otras pautas de conducta que exhiben vehicula constituyen un marco de referencia normativo para las personas en formación. Por otra parte, como juez evaluador, el docente desempeña una función fundamental de control social, al legitimar a través del sistema de exámenes, calificaciones y grados los prerrequisitos del orden meritocrático e influir en las estrategias de reproducción, movilidad, igualitarismo y compensación.
❐ Finalmente, el tercer papel del profesor se vincula a la satisfacción de las necesidades de autorrealización de los individuos en formación y de sus demandas de bienestar. Este papel enlaza con algunas tradiciones bien enraizadas en el mundo pedagógico, como las que enfatizan el papel del docente como preceptor, partenaire o terapeuta.
En esta primera aproximación al rol del docente nos podemos cuestionar: ¿puede el profesor actual ser al mismo tiempo un profesional eficaz, ingeniero de la instrucción, un juez justo y un buen compañero? No cabe duda de que el profesor del tercer milenio deberá abordar otras nuevas tareas, desde una actitud abierta a los múltiples acontecimientos e informaciones que se generan a su alrededor. Y es que el cambio tecnológico se produce a una gran velocidad y requiere por parte de los profesionales un esfuerzo de adaptación, actualización y perfeccionamiento permanente.
En el momento actual no podemos seguir considerando a los docentes como almacenes del saber y por lo tanto dispensadores omnipotentes del conocimiento.
La cantidad de información que existe sobre cualquier tema es de tal envergadura que es imposible pensar que puedan existir personas que pretendan saber todo de todo. Afortunadamente están los medios electrónicos para ayudar con este volumen de información.
En la sociedad de la información el modelo de profesor cuya actividad se basa en la clase magistral es obsoleto. Las redes telemáticas pueden llegar a sustituir al profesor si éste se concibe como un mero transmisor de información, ya que en las redes tienen gran capacidad para almacenar información y desde ellas se puede adaptar dicha información a las necesidades particulares de cada alumno.
El profesor no puede ni debe competir con otras fuentes informativas, sino erigirse en elemento aglutinador y analizador de las mismas. En el momento que vivimos no basta con saber el contenido de la materia para enseñar bien. El profesor debe ser un conocedor de su materia, pero además ha de aprender a ser un experto gestor de información sobre la misma, un buen administrador de los medios a su alcance, y desde esta orientación, dinamizar el aprendizaje de sus alumnos.
Una ayuda eficaz para la gestión de la información que aceleradamente se genera en la sociedad de la información y la comunicación con las Nuevas Tecnologías. Desde esta perspectiva se desprende un cambio importante en el papel del docente, que pasará de ser expositor a guía del conocimiento y, en última instancia, ejercerá como administrador de medios, entendiendo que estos medios de comunicación constituyen un aporte muy significativo al cambio o innovación de la educación al generar nuevas posibilidades de expresión y participación. Ellos han contribuido a la recreación de las relaciones entre educadores y alumnos, poniendo en crisis al maestro informador, para dar cabida al educador-animador, al comunicador, al coordinador, al facilitador del aprendizaje, dejando de ser el alumno el receptáculo pasivo de la información para convertirse en el agente- actor del proceso de expresión y comunicación.
El nuevo papel del profesor con relación al uso de la Tecnología de la Información y la Comunicación puede entenderse atendiendo al siguiente cuadro, en el que se especifican las características y tareas del profesor desde dos modelos educativos contrapuestos.
El perfil del docente debiera configurarse como un profesional atento a todo.
EL PERFIL DEL PROFESORADO DEL SIGLO XXI
Modelo tradicional o clásico:
1.- El profesor como instructor.
2.- Se pone el énfasis en la enseñanza.
3.- Profesor aislado.
4.- Suele aplicar los recursos sin diseñarlos.
5.- Didáctica basada en la exposición
y con carácter unidireccional.
6.- Sólo la verdad y el acierto proporcionan aprendizaje.
7.- Restringe la autonomía del alumno.
8.- El uso de nuevas tecnologías está al margen de la programación.
Modelo tecnológico.
El profesor como mediador.
1.- Se pone el énfasis en el aprendizaje.
2.- El profesor colabora con el equipo docente.
3.- Diseña y gestiona sus propios recursos.
4.- Didáctica basada en la investigación y con carácter bidireccional.
5.- Utiliza el error como fuente de aprendizaje.
6.- Fomenta la autonomía del alumno.
7.- El uso de nuevas tecnologías está integrado en el currículum.
El profesor tiene competencias básicas dadas las posibilidades de comunicación que el medio le ofrece, para hacer más adecuado, exitoso y atractivo el proceso de aprendizaje de los alumnos; un profesional que revise críticamente su propia práctica desde la reflexión de sus intervenciones como docente, y que pueda ayudar a sus alumnos a «aprender a aprender» en una sociedad cambiante y en constante evolución.
La tarea del profesor se dirige a que los alumnos aprendan por ellos mismos, y para lograr este propósito realizarán numerosos trabajos prácticos de exploración. Frente al profesor centrado en la transmisión de conocimiento, asentado en bases de poder, conciencia social y política, aparece la figura del profesor como facilitador, entendido como aquel docente capaz de preparar oportunidades de aprendizaje para sus alumnos.
Atendiendo a las nuevas teorías psico- pedagógicas sobre el aprendizaje, el profesor se ha convertido en alguien que pone, o debería poner, al alcance de sus alumnos los elementos y herramientas necesarias para que ellos mismos vayan construyendo su conocimiento, participando de forma activa en su propio proceso de aprendizaje.
La figura del profesor se entiende más como un tutor del proceso de
Aprendizaje.
Con la integración de nuevas tecnologías en el ámbito educativo, las aulas en las que son debidamente explotadas se convierten en un espacio abierto e interactivo que permite asegurar el derecho a una educación para todos, sin límites ni fronteras, y es que las nuevas tecnologías son la semilla del cambio.
Desde este enfoque el profesor adopta una función más de gestor del aprendizaje de sus alumnos que de transmisor de conocimiento. El conocimiento se ha vuelto dinámico, y ello compromete a inducir destrezas y estrategias a los alumnos. La relación entre lo que se sabe y lo que se es capaz de aprender cambia día a día, y nos acercamos al aprendizaje a lo largo de la vida.
Ante estos incesantes cambios debemos tomar una actitud de estar al día, prepararnos para los cambios y no establecer puntos de llegada sino procesos de evolución.
En este marco, y a partir de las competencias básicas que debe tener todo docente – dominio de la materia que imparte (Competencia cultural), cualidades pedagógicas (habilidades didácticas, tutoría, técnicas de investigación acción, conocimientos psicológicos y sociales…), habilidades instrumentales y conocimiento de nuevos lenguajes y características personales (madurez, seguridad, autoestima, equilibrio emocional, empatía…).
Las principales funciones que los profesores deben realizar hoy en día:
• Planificar cursos (conocer las características individuales y grupales de
Sus alumnos; diagnosticar sus necesidades de formación; diseñar el currículum).
• Diseñar estrategias de enseñanza y aprendizaje (preparar estrategias didácticas que incluyan actividades motivadoras, significativas, colaborativas, globalizadoras y aplicativas y que consideren la utilización de Nuevas Tecnologías de la Información y de la Comunicación…).
• Buscar y preparar recursos y materiales didácticos (diseñar y gestionar
Los recursos).
• Proporcionar información y gestionar el desarrollo de las clases manteniendo el orden (informar a los alumnos de las fuentes de información, los objetivos, contenidos, metodología y evaluación de la asignatura que han sido previamente contrastados…)
• Motivar al alumnado (despertar la curiosidad e interés de los alumnos hacia los contenidos y actividades relacionadas con la asignatura…).
• Hacer participar a los estudiantes (incentivar la presentación pública de algunos de los trabajos que realicen…).
• Facilitar la comprensión de los contenidos básicos. ! Ser ejemplo de actuación y portador de valores.
Análisis grupal del texto:
La sociedad y el mundo globalizado en el que hoy nos encontramos, nos a llevado a dar un giro en la mirada de la labor del docente en el plano de la educación. La sociedad, nos presenta un mundo donde la computación y la educación cibernética, está empezando a sustituir la función que el profesor desempeña dentro del aula; para combatir esta situación el docente debe estar a la par con los cambios dados por la sociedad, y de esta forma, lograr ocupar estas herramientas a su favor, y a la vez, lograr una educación de calidad.
Según lo anterior señalado: El profesor debe ser un conocedor de su materia, pero además ha de aprender a ser un experto gestor de información sobre la misma, un buen administrador de los medios a su alcance, y desde esta orientación, dinamizar el aprendizaje de sus alumnos. Convirtiéndose de un ente transmisor de la información a un guía del aprendizaje.
El nuevo papel del profesor con relación al uso de la Tecnología de la Información y la comunicación en un mundo actualmente globalizado, se traduce en un cambio del perfil profesional de los docentes emergentes y los ya inmersos en el sistema educativo, logrando así, con este cambio, asegurar la calidad de la enseñanza y aprendizaje de los alumnos en el futuro.
martes 29 de abril de 2008
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